Mi primer encuentro con Jaime (yo lo trato de Jaime desde que somos panas) se remite a su faceta de entrevistador. Sin pensarlo dos veces puedo asegurar que mi entrevista de televisión favorita fue la que le hizo el peruano a Joaquín Sabina, en la que se les veía a los dos más que cómodos, tomando un trago y hasta echándose los perros. Pueden buscarla en Youtube.
Esa entrevista me encantó por su naturalidad y fluidez, porque a pesar de la obvia camaradería entre los dos el espectador no se siente fuera de lugar (nada peor que un chiste interno al aire) y porque Jaime logra contarnos la historia de Sabina sin que se note que es él y no el español el que lleva las riendas.
Con su libro No se lo digas a nadie no me pasó lo mismo. Puede ser porque soy menos complaciente al juzgar un libro que al juzgar cualquier otra cosa en la vida (excepto a los hombres, quizás).
Bayly me entretuvo, como no, con su casi-autobiografía de joven pudiente y homosexual en la puritana sociedad peruana. Sus anécdotas de drogas, sexo y demás excesos te atrapan sin que puedas evitarlo porque todos somos por naturaleza morbosos, pero en mi humildísima (e inexperta) opinión le faltó “algo” a sus diálogos y no me convenció la brusquedad de la temporalidad.
Para mí, es como si se hubiera sentado a recordar las historias más impactantes de su vida –que debe tener por montones-, las narró por separado (siempre poniéndoles picante para lograr incluso más shock) y luego le dijo a algún editor que las juntara ahí, como pudiera. Más que novela, podría ser una antología de cuentos.
Aún me falta ver la película, que dicen que es mejor, pero a pesar de mis observaciones lo recomendaría a cualquiera que disfrute de buenas historias. Sin intelectualidades ni moralejas.
Observación: abstenerse mojigatos y fanáticos religiosos. Este pana no come cuentos a la hora de darle duro a la iglesia (especialmente al Opus). Al papá lo pinta como un misógino alcohólico y a la mamá como una pendeja fanática.
Pura polémica, como nos gusta.
Aqui copio a la cordial Nina :
Esta reseña es parte del Club de Lectura para Bloggers que hemos armado un grupo de ocupados dueños de blogs y generadores de contenido para cualquier red social o canal de comunicación web, (muy, muy formal) interesados en cumplir esa vieja promesa de año nuevo: “leer más” y publicarlo para alimentar nuestro ego (digo yo) y el contador de visitas que está por allá abajo. En el muro del grupo se publica el libro que vamos a leer cada uno y la semana escogida se publica el link de la reseña. Si hay que ponerse de acuerdo para leer el mismo libro emplearemos los mecanismos de la democracia digital (muy, muy confuso) ya veremos.

