17.9.09

Vamos a decírselo a todo el mundo

Mi primer encuentro con Jaime (yo lo trato de Jaime desde que somos panas) se remite a su faceta de entrevistador. Sin pensarlo dos veces puedo asegurar que mi entrevista de televisión favorita fue la que le hizo el peruano a Joaquín Sabina, en la que se les veía a los dos más que cómodos, tomando un trago y hasta echándose los perros. Pueden buscarla en Youtube.

Esa entrevista me encantó por su naturalidad y fluidez, porque a pesar de la obvia camaradería entre los dos el espectador no se siente fuera de lugar (nada peor que un chiste interno al aire) y porque Jaime logra contarnos la historia de Sabina sin que se note que es él y no el español el que lleva las riendas.

Con su libro No se lo digas a nadie no me pasó lo mismo. Puede ser porque soy menos complaciente al juzgar un libro que al juzgar cualquier otra cosa en la vida (excepto a los hombres, quizás).

Bayly me entretuvo, como no, con su casi-autobiografía de joven pudiente y homosexual en la puritana sociedad peruana. Sus anécdotas de drogas, sexo y demás excesos te atrapan sin que puedas evitarlo porque todos somos por naturaleza morbosos, pero en mi humildísima (e inexperta) opinión le faltó “algo” a sus diálogos y no me convenció la brusquedad de la temporalidad.

Para mí, es como si se hubiera sentado a recordar las historias más impactantes de su vida –que debe tener por montones-, las narró por separado (siempre poniéndoles picante para lograr incluso más shock) y luego le dijo a algún editor que las juntara ahí, como pudiera. Más que novela, podría ser una antología de cuentos.

Aún me falta ver la película, que dicen que es mejor, pero a pesar de mis observaciones lo recomendaría a cualquiera que disfrute de buenas historias. Sin intelectualidades ni moralejas.

Observación: abstenerse mojigatos y fanáticos religiosos. Este pana no come cuentos a la hora de darle duro a la iglesia (especialmente al Opus). Al papá lo pinta como un misógino alcohólico y a la mamá como una pendeja fanática.
Pura polémica, como nos gusta.



Aqui copio a la cordial Nina :
Esta reseña es parte del Club de Lectura para Bloggers que hemos armado un grupo de ocupados dueños de blogs y generadores de contenido para cualquier red social o canal de comunicación web, (muy, muy formal) interesados en cumplir esa vieja promesa de año nuevo: “leer más” y publicarlo para alimentar nuestro ego (digo yo) y el contador de visitas que está por allá abajo. En el muro del grupo se publica el libro que vamos a leer cada uno y la semana escogida se publica el link de la reseña. Si hay que ponerse de acuerdo para leer el mismo libro emplearemos los mecanismos de la democracia digital (muy, muy confuso) ya veremos.

5 comentarios:

el whittie dijo...

Concuerdo contigo... si bien Jaime echa esos cuentos fantásticos de la mejor manera que encuentra, el libro no te gana del todo...

Ahora bien, la pelí es otra cosa... MUY fuerte y MUY directa, hace que el libroi sea un bebé en pañales... TOTALMENTE recomendable

Nina dijo...

Excelente la entrevista! Te debo mil.
Gracias por ser consecuente con ese club que no lo quiere ni su mamá, jaja no es cierto, no es cierto hay que retomar. Voy a leer a Bayly a ver si escribe con el desparpajo con el que vive... Un abrazo!

Pablo dijo...

Buena reseña, me encanta tu punto de vista crítico... yo lo leí de chamo y me cautivó lo atrevido del tema... te confieso que no noté que se tratara de una sucesión de cuentos hilados, pero si vuelvo a leerlo trataré de ser menos "ingenuo" (a veces me dejo llevar demasiado por los autores)... Gracias por compartir..

Doucky dijo...

Yo concuerdo con Pablo, leí este libro hace mil años y lo amé, me lo leí super rápido y desde ahí amo a Baily, sin embargo la película no me gustó tanto, sentí que se perdían detalles de lo escrito como suele pasar. Capaz lo leo de nuevo y me pasa lo mismo que a ti.
Por otro lado luego de leerme ese, busqué "No se lo digas a nadie" y no me cautivó. Igual lo amo infinito!!

Redhead dijo...

My beloved:

Mis percepciones de las destrezas literarias del autor del libro en cuestión es que, ciertamente, hay mucho de autobiografía (o de su deseo de que sea así).
Desafortunadamente, no he tenido la oportunidad de cruzarme con algún otro libro de Bayly que no vaya de un joven homosexual de una sociedad puritana peruana, atado por los lazos de su doble vida y sumergido en dobles moralidades, drogas, orgías y "perdición" (digo yo que es eso y no que no tiene más temas... Verdad?).
Ojo que estoy lejos de ser puritana, pero me parece que este pana es el puritano por excelencia. Se escandaliza tanto con esos temas -que para él constituyen LA decadencia- que está obsesionado con ellas y va con un doble discurso de "reto.porque.soy.pícaro.y.me.encanta.hacer.sonrojar.a.los.demás.pero.en.mi.vida.nada".
Hombre, si para ti es tan normal la perdición, por qué andas pregonándolo sin parar? Uno no habla todos los días de cómo se pone las medias o de sus técnicas para doblar la ropa, verdad?
El que no es racista no dice "negrito", como si tratara de disminuir el peso del color. El que no es homofóbico no dice "yo TOLERO a los gays". El verdadero pensador libre no anda buscando cómo demostrar que reta a la sociedad con cada respiración.
Mi humilde opinión es que el sujeto no ha vivido tales cosas y le maravillan hasta el punto de la obsesión, tal como a un fanático de las conspiraciones le encanta hablar del área 51.
En resumen, me parece que Bayly es inteligente pero se queda pegado y, eventualmente, aburre. Y no le quedaría mal un cambio del peinado, como bonus.
I'm out!
(que te quiero y eso....)