25.8.11

30 Libros. Día 9. Uno con una excelente versión cinematográfica

Recomendamos , según la indicación correspondiente, un libro por día.

Orgullo y prejuicio



Yo soy una jeva atípica, o al menos eso me gusta creer. A veces, aunque cada vez menos, pienso y actúo como hombre, doy consejos bastante alejados de lo que se espera de una mujer, no me gusta ser cursi -en público-, y me burlo de las mujeres que no sienten ninguna vergüenza en cambiar el tono de voz para hablarle "chiquito" al novio delante de los demás.

Sin embargo, como toda jeva, veo comedias románticas y sueño con encontrar un alma gemela. La diferencia está en que me molesta que la heroína tenga que sufrir en silencio hasta que el galán se decida, porque eso es lo que corresponde. Me encanta Notting Hill porque Ana se pone los pantalones, se va a la librería, agarra al tipo y le dice "soy solo una chica, parada en frente de un chico, pidiéndole que la ame". ¡Esa es la actitud!.

Ahora bien, lo mio con Orgullo y prejuicio es un tema aparte. Esta es una novela escrita cuando empezaba el siglo XIX, cuando una mujer tenía que publicar con seudónimo porque las mujeres no estaban para escribir libros. Todas las mujeres del libro están básicamente esperando que alguien se case con ellas para poder declararse realizadas, y para salvarse, porque ADEMÁS por ser mujeres no les corresponde herencia. Pero Elizabeth, su protagonista, es una jeva como yo.

No es que ella no quiera marido, ¡no señor!, ella sí quiere, pero a su manera. Quiere escogerlo por decisión propia, no que se lo impongan. Quiere que la respete y la deje decir lo que le de la gana. Y para colmo, quiere estar enamorada de él. O sea, ella quería el toddy bien frío y además unas papas fritas.

Debe ser por eso que me gusta tanto esta novela, aunque me niegue a aceptar mi propia cursilería. Jane Austen, la autora, tiene que haber sido un mujerón, y la respeto. También debe ser porque escribió un personaje con el que me puedo identificar, yo también soy prejuiciosa y altanera, y yo también he dicho "con ese? ni loca!", y luego termino enamorada como una tonta. ¿Ustedes no?

Es muy difícil que nos guste una película de la cual ya hemos leído un libro. Pero esta no tiene pérdida, aunque deben saber que me leí la novela después de ver la película.

No puede haber una mejor Lizzy Bennet que Keira Knightley. No puede haber un mejor Mister Darcy, básicamente porque nadie más que ese actor es capaz de hacernos odiar y luego amar con todas nuestras fuerzas (me cuenta IMDB que se llama Matthew Macfadyen).

Debo confesar que yo tengo un gusto particular por las películas de época. Todo lo que esté -bien- ambientado después del medioevo y hasta los 50 me llama la atención. Todo lo que mi cabeza hubiera podido imaginar leyendo el libro, los paisajes, los salones, las ropas y los modales, está genialmente adaptado en esta peli.

La historia de amor tiene un final feliz, pero no es tan típica como uno creería, y por eso me engancha. Así que, jevas y no tan jevas del mundo, lean esta novela. Y luego, si es que aún no la han visto, salgan corriendo a ver la película.



PS: una vez incluí la escena final de Lizzy y Mister Darcy en una lista de las escenas que más me gustan del cine. La luz, gente, la luz! No se la pierdan.

2 comentarios:

Lilo dijo...

Ya sé que no estoy sola en el mundo. Al igual que tu soy una mujer sin ser jevita (así le decimos en Venezuela). Seguiré tu blog de hoy en adelante :)

BTW, Orgullo y Prejuicio también está entre mis favoritas, encabezadas por Tienes un e-mail. Saludos

Mariale divagando dijo...

Me cae bien Lizzy por las mismas razones que a ti!

Debo decir que me negué por un buen tiempo a ver la película, porque casi siempre odio toda película cuya historia ya haya leído, no sé, nunca siento que la representan dignamente. Pero ésta fue buena, lo reconozco.