5.8.08

Es cribir. Ser cribir


Yo quiero escribir. Pero en serio, quiero escribir.

Por alguna extraña razón no he parado de leer desde que tenía 5 años. Esa extraña razón se convirtió en el motor de mi vida y fue lo único que me sirvió de guía cuando tuve que decidir algo de verdad por primera vez.

Para los que amamos leer, escribir puede convertirse en un anhelo secreto o una utopía frustrante. Es cómo la obvia degeneración, el único paso lógico a seguir. Pero no todo el mundo puede.

Yo tecleo letras sin parar en este instante, pero estoy lejos de escribir. Es curioso, lo único que ha disparado mi "inspiración" -en mucho tiempo- ha sido justamente la personificación de la desinspiración. Y pido perdón por la palabra inventada. Eso también nos pasa a los que no escribimos, terminamos inventando algo que explique de alguna forma lo que está dando vueltas en la cabeza. Pero quien sabe escribir no lo inventa, simplemente consigue la palabra adecuada.

Este impulso proviene de la lectura prolongada que acabo de hacer, luego de encontrar a un autor de esos que dice las cosas de la manera adecuada que yo no logro. Y sé que saldrá quién diga que no hay una manera adecuada. Pero yo me entiendo.

Una vez un buen amigo, que no sabe que fue la chispa incendiaria de este blog, terminó convenciéndome sin querer de abrir este espacio. Me dijo -con su honestidad genial y brutal de siempre- que me dejara de estupideces. Yo trataba de hacerle entender que no escribía porque nunca iba a ser una milésima parte de la gente que me gusta leer. Él me decía que si a Cortázar le hubieran preguntado su opinión sobre sí mismo como autor, lo más probable es que hubiera dicho que todo lo que había escrito era una soberana mierda.

Pero yo no me lo creo, esa gente genial tiene que saber que lo es. Por mucha humildad que se tenga, la reacción de la gente a su alrededor debe hacérselos saber. Puede que yo tenga algunos buenos amigos que me quieren y me hacen saber que no perdí cinco años de universidad. Sé juntar letras coordinadamente, la ortografía me acompaña casi siempre, y tengo sentido del humor. Hasta ahí estamos bien. Hasta ahí.

Pero el que escribe de verdad será siempre ése que no puede vivir un día sin hacerlo. Es ése que me hace llorar con dos adjetivos magistrales. El que logra una escena que rueda en la sala de cine que queda detrás de los párpados del lector. El que logra respirar sólo cuando no quedan hojas blancas para llenar.

¿Notan que sólo escribo sobre mi? Sé que en la justificación de este blog está explicado el porqué. Y ése es mi punto. Sólo sé de mi. Y ni siquiera en eso estoy clara. Me gustaría poder inventarme un mundo nuevo. Uno que exista en mi CPU, en algún servidor de los miles del cyber universo, en la biblioteca de alguna veinteañera que ama leer y no puede escribir

A mi los escritores de verdad me quitan el habla. Me cortan la respiración. Me erizan la piel. Me sacan una carcajada incoherente para la gente que me rodea en el metro. Me arrugan el entrecejo. Me hacen gritar de rabia con un gesto seco que cierra de golpe el libro que descansaba tranquilo entre mis manos o sobre mi regazo.

Yo necesito un amor no correspondido o una aventura de verano -ahora en Caracas nos dió por tener una cosa llamada verano en agosto, como si estuviéramos en otras coordenadas- para contar un par de cosas entre líneas que hacen sonreír a mis amigos. Y capaz le generan alguna suspicacia a los desconocidos que caen por acá. Eso es todo.

Una vez más, la inconformidad me ha traído acá a contarles mis penas. A escribirles mis penas. Pero sin escribir.

Sé que no todos pueden lograr una Rayuela, unos Cien Años de Soledad, un Retrato de Dorian Gray, una Oficina Número Uno, o un Desayuno en Tiffany. ¿Pero es tan malo querer?

La inconformidad es un mal de la raza boba y perezosa a la que pertenezco. Lo sé porque si yo fuera ustedes me estaría diciendo "¿y por qué no mandas todo a la mierda y te pones a escribir?".

La respuesta es sencilla. Me da miedo. Soy una cobarde.

7 comentarios:

el whittie dijo...

NEgra: sencillamente GENIAL tu post... no puedo dejar de sorprenderme con frases como "Yo necesito un amor no correspondido o una aventura de verano -ahora en Caracas nos dió por tener una cosa llamada verano en agosto, como si estuviéramos en otras coordenadas-" jajaja por eso es que te amo... tu serias una FANTÁSTICA escritora, deja ese miedo mijitica, que la vida pasa y ya basta de perder tiempo (no que lo hayas perdido, sino que lo aproveches) así que déjate de guevonadas y mueve ese culote que dios te dios XD

Pedro dijo...

Me pasa lo mismo. Me encantaría escribir ficción, pero no se me ocurre nada. En mi caso, me he dado cuenta que un buen comienzo para comenzar a escribir ficción es escribir sobre mis propias experiencias. Es más fácil escribir sobre cosas que nos pasaron, y partes de ahí para empezar a incluir en tu relato cosas que en realidad no ocurrieron. También puedes mezclar distintas experiencias como si fueran parte de una sola. Cuando termines, habrás incluido tantas cosas que no ocurrieron y mezclado otras tantas que si, que el relato será más ficción que otra cosa. No sé si esto vaya a funcionar para ti, pero te puedo decir que ha funcionado para mí.

No te dejes restringir por la realidad. Que no te de miedo cambiar partes del relato real. Tampoco te obligues a tener ya pensado y planeado en tu cabeza todo el mundo donde viven tus personajes, ni desenlaces o circunstancias. Al igual que dices en este post que tecleas sin parar, haz eso mismo, y ya veras que sale. Lo único que necesitas es un punto de partida, ¿y qué mejor punto de partida que algo que ya conoces y viviste?

Tampoco te atormentes pensando si un tema es interesante o no antes de escribirlo. No puedo hablar por otros, pero por lo menos para mí es más importante como está escrito, y no lo que está escrito. Ahora mismo disfruto leer cosas que me parecen que están bien escritas sin importar el tema. Hace poco, después de mucho intentar, pude por fin escribir algo que creo no es absolutamente nefasto, y fue sobre el tema más aburrido que tenía.

Muchos escritores buenos empezaron escribiendo relatos que hasta cierto punto eran autobiográficos. Muchas de las obras de uno de mis escritores favoritos, Dostoevsky, están basadas en sus propias experiencias, o los personajes principales comparten varias características con él.

PebbLes dijo...

Un día no muy lejano te encontrarás en el metro o caminando por la calle y de repente, ahí! ocurrirá! ; la historia de tu vida surgirá, como una pastilla de vitamina C efervescente en un vaso de agua... y listo!... just believe!

Carito dijo...

No tengo ni idea de quién eres, y probablemente no debería hablar de tu genialidad con la propiedad con la que lo hacen tus amigos, pero siempre te leo y me atrevo a decir que ya escribes, tal vez no enserio, tal vez no para vivir de eso, pero hay camino andado. Tienes las palabras, sólo hay que unirlas en el momento apropiado con las musas y estoy segura leeremos grandes cosas "serias"...saludos!

Briks dijo...

vos arrancá !!!

capacidad no te falta (y lectores tampoco)

victor_marin dijo...

Perfecta, creo que la prueba más arrecha de que escribes es precisamente este post tan excelente que has... ummm... cómo decirlo... ESCRITO!! Permíteme decirte que creo que estás siendo demasiado modesta. Aquí hay muchas personas que te leemos, y con mucho placer. Y si te leemos es porque precisamente estamos disfrutando del arte de tu escritura. Entiendo que es natural compararse con los grandes, pero eso no tiene sentido. Personalmente creo que, por más que uno quiera, a uno le va a tomar mucho tiempo para terminar de ser lo que uno desea ser. Me explico: la vida se nos debería ir en aprendiendo a ser lo que queremos ser. En estos días un médico muy sabio me dijo: Tengo más de 30 años que me gradué de médico y ahora es que me estoy empezando a sentir médico. Entiendes lo que trato de explicarte? No es cuestión de que seas cobarde. No seas tan dura. Es cuestión de dedicar nuestra vida a aprender lo que queramos ser. Por tu parte vas muy bien. Has estado aprendiendo a escribir desde que tienes 5 años y escribes con regularidad en tu blog. Eso es bastante, créeme. Así que ánimo, déjate de tanta modestia y sigue escribiendo, que nosotros seguiremos disfrutando de tu escritura.

fuerte abrazo

Toto dijo...

Lo que escribiste es como un mantra para muchos de los que nos consideramos no escritores. Está muy bueno el pensamiento y esas cobardías nos vienen a veces por la falta de inspiración o porque sentimos que no tenemos nada que decir. Pero aquí estamos, escribiendo sobre nuestras vidas. Porque es lo que conocemos y sabemos.

Lanzate a teclear algunas letras a ver que sale y hazlo como ejercicio. Capote le dio una recomendación a un autor una vez que de repente te sirve: agarra una escena cotidiana y describela. Una conversación que tuviste con alguien. ¿Dónde era? ¿Como iban vestidos? ¿De que querían hablar en un principio? ¿Que vino estaban tomando? ¡Si eso no es un cuento, no sé que es!

El problema es cuando nos ponemos a escribir sobre cosas que no sabemos. Ahí es cuando sale mal. Escribe sobre cosas que conozcas y no tengas miedo. Por como escribes, algo bueno sacarás!