31.8.08

De por qué no me gusta la poesía


Anoche descubrí la razón por la que no me gusta la poesía. Nunca me ha gustado. Aunque es verdad que nunca he intentado leerla con suficiente interés.
Creo que no la disfruto porque no la entiendo. Necesitaría ponerle una cara al poeta y a la musa. Como en las novelas, que se toman el tiempo de mostrarte a los personajes, de decirte como son, a qué le temen, por qué aman.

La poesía sale de la nada. Es una repentina declaración de amor, o de tristeza, o de rabia. Pero está (para mi) como colgando en la nada y por eso no me toca, ni puedo sentirme identificada. Capaz me falta imaginación o romanticismo.

Sin embargo, anoche tuve un lindo encuentro con ella, y por primera vez en la vida me gustó. Ya había visto El lado oscuro del corazón, pero anoche fue distinto. Creo que presté más atención -o tal vez es que estoy en un momento 'oscuro' de mi vida-, pero por algo mi rubia dice que hay que ver las películas al menos dos veces, porque en la segunda es que notas los detalles.

Sabiendo la historia de Oliverio y Ana, es más fácil para mi darle sentido a Benedetti. Y a todos los demás poetas que son citados en la película. Tienen cara, sentimientos, y una historia. Como a mi me gusta.

Primero, la magistral estrofa con que comienza la obra, quizá la más conocida y recordada:

"Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en eso soy irreductible - no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar, pierden el tiempo conmigo."

Luego hay una escena en la que Ana habla de lo triste que es descubrir que ese poema que te hizo llorar en la noche, no te produce nada cuando llega la luz del día. Me contenta descubrir hoy que Ana estaba equivocada, me sigue pareciendo igual de melancólico y acertado lo que viene, igual que anoche... y creo que me lo seguirá pareciendo por un rato largo:

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin un temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.



Mario Benedetti,
aunque me gusta pensar que lo escribió Oliverio

5 comentarios:

victor_marin dijo...

Qué bueno que le hayas encontrado el gustico a la poesías! Después de esto no hay marcha atrás. Aunque seguramente te encontrarás con poemas inentendibles, pero bueno en este mundo hay de todo.

Muy personalmente considero que a la poesía hay que leerla con sentimiento. Quizá por eso fue que la "entendiste". Porque leíste algo que sentías en ese momento.

Abrazo poético, pero no cursi,

El viti

Yimmi dijo...

Coño... que impresión. Esto parece que lo hubiese escrito yo... tampoco me gusta la poesía (o más bien odio la pose de los poetas) y también me sedujo Benedetti a través de El Lado Oscuro... aunque eso pasó hace unos cuantos años...
Pasé muchos meses fantaseando con la que vuela y con el foso de la cama...

angel dijo...

Te doblo en edad y todavía no la entiendo , quizás no me he dado el tiempo para disfrutarla

sil dijo...

jajajajaaaa!la poesia es magia,alas y mucho más corazon!todo el tiempo tener los pies sobre la tierra es malo.besos y a volar!

Anónimo dijo...

La poesia es para salames.